sombrero100 Mil Millones de Estrellas es el título del libro de Rudolf Kippenhan. Un maravilloso libro, escrito ya hace unos años por alguién que contribuyó él mismo a entender mejor qué son, y cómo se formaron las estrellas pero narrado de tal forma que no por eso se pierde su belleza, sino que se incrementa. Mirar no es lo mismo que ver  y después de leer este libro uno no vuelve nunca a ver las estrellas de la misma forma. Son ya  otra cosa distinta, más bella, más profunda. De objetos que lucen inmutables pasan a ser seres vivos, que crecen, se desarrollan y alimentan unas de otras, como la estrella Algol que Ptolomeo llamaba ya la cabeza de medusa en la constelación de Perseo y cuyo nombre en árabe significa cabeza del diablo. En la edad media la consideraban la estrella más desafortunada del firmamento, por ser una estrella que cambiaba de intensidad. Actualmente se sabe por que, pero no por ello deja de ser más bella. Es una estrella doble, donde una estrella más ligera gira en torno a otra mayor. Cuando la estrella más ligera se esconde detrás de la mayor, es cuando vemos que brilla con menos intensidad, de ahí sus cambios en brillo, y su tormento en un firmamento que parece tan inmutable.  

Leave a Reply