Simplemente, una cosa.

diciembre 7, 2008

mauldinJust one thing es el título de un original libro que recoge 12 artículos de 12 grandes inversores norteamericanos de las altas finanzas, tiburones de la gestión alternativa o hedge funds. Como el mismo John Mauldin dice, editor del libro y el mismo inversor: “Una de las mejores cosas de mi profesión es que uno llega a conocer a personas de una gran inteligencia y talento. Uno puede relacionarse con esas personas y aprender de ellos. Si tuviéramos la oportunidad de hablar con cada uno de ellos, que idea compartirían ellos con cada uno de nosotros que consideraran de valor (…) por eso les pedí que, sin ningún tipo de limitación, cada uno de ellos escribiera sobre Just one thing (…) y que lo hicieran de forma accesible por que nada me es más frustante para mi que percibir en un escrito una gran idea, pero ser incapaz de entenderla..”  Y el resultado es realmente sorprendente: 12 cartas, algunas de ellas  técnicas y con sustancia matemática que descubren aspectos sorprendentes del comportamiento de los mercados explicadas de una forma clara y asequible, otras con un profundo sentido psicológico sobre el autocontrol y los sesgos que condicionan nuestra toma de decisiones, o sobre los efectos económicos de la globalización y las nuevas pautas demográficas en nuestra economía.  Pero todas ellas transmiten experiencias y opiniones solventes, de gente curtida con una extraña mezcla de rigor académico, extensa cultura, profundo humanismo y experiencia de tiburón financiero. Un coctel realmente sorprendente.

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trajancolumn.jpgEl imperio romano y el problema del poder en la antigüedad. Creo que todos sabemos algo del imperio romano y el poder. Lo hemos oído en los cursos de historia de la escuela, en el cine, en artículos perdidos de suplemento dominical … Por eso la contraportada de esta The Roman Empire. A very short introduction me atrajo. No se trataba de la n-enésima historia breve, que te trata de dar una visión general abreviada que te aporta poco, o una disquisición de temas escogidos que son de interés para especialistas, si no de algunos temas que para mí son de interés hoy y que al ver el libro me pregunté que solución le habían dado los romanos. El libro es lo suficientemente breve (130 páginas) y el autor Christopher Kelly (fellow del Chorpus Christi college de Cambridge) dispone de la solvencia necesaria para tratar los temas con profundidad e interés. Y así fué. Por ejemplo, al tratar la misión imperial de los romanos, “la formación del imperio había sido la consecuencia no planeada de una moderada y razonable política de seguridad nacional […]. Cicerón lo expresó [..] la única razón para hacer la guerra es asegurar que los romanos puedan vivir en paz” ¿Os suena? Y así otros temas, como el papel de los cristianos en el imperio romano, la tratamiento de la herencia cultural griega en el imperio romano (un tema de usurpación cultural que tiene mucho en común con los actuales nacionalismos) o incluso hasta que punto los imperialismos británico y americano han mirado a los romanos buscando la solución al problema clave de cualquier imperio: su estabilidad en el tiempo una vez que han alcanzado el cenit.

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Cómo nos venden la moto: Libro finísimo en papel reciclado. Dos artículos de dos autores con nombre propio de ideas propias: Noam Chomsky e Ignacio Ramonet. En Chomsky siempre he admirado su lucidez y su radicalidad serena; aguijón de conciencias, analiza la realidad quitando una a una cada capa de este pastel milhojas, y no se pringa. Se puede estar entusiasticamente de acuerdo o ignorarlo, pero nunca echarle encima el escudo de quien repudia a un fanático. Distinto es para mí el caso de Ramonet. Siempre respeté los editoriales de Le Monde Diplomatique, pero últimamente se hacían demasiados tendenciosos, demasiado incluso para leerlos aunque sólo fuera por oír voces completamente diferentes. Cómo nos venden la moto son dos artículos de apenas 35 páginas cada uno. Chomsky nos cuenta en el suyo el amaestramiento de una democracia en la que quieren retener el poder los de siempre. Y aunque suena a tópico, sorprende su desapasionada y aséptica descripción de lo que llama fabricación de la opinión. Tuvo su origen con la primera operación de propaganda moderna, con Woodrow Wilson en 1916, que gano las elecciones con su plataforma Paz sin Victoria; pero una vez en el poder decidió que había que participar en el conflicto, y se desencadeno para ello toda la maquinaría necesaria para que aquellos que le habían votado por su Paz decidieran ahora gustosamente acudir a su Guerra. Y sigue Chomsky con nociones tan atrayentes, y espeluznantes, como la democracia espectadora, el desfile de enemigos o la argumentación de la primera guerra del golfo, donde en buena lid, el pretendido orden internacional no llega a ser ni tan solo una parodia del sistema de justicia que rige nuestras relaciones diarias entre vecinos, sino simplemente una ley del más fuerte encubierta, donde la única esperanza es una opinión pública interna harta. Nihil novum sub sole, pero no deja de sorprender que se exponga por enesima vez con tanta claridad.

Denuncia Ramonet en su artículo la tiranía catódica: la confusión entre comunicación e información, el marketing –explotación de nuestras debilidades y deseos ocultos- y el aturdimiento. Se enfrenta Ramonet, no sin razón, a los nuevos oligarcas. Y acaba con una reflexión: para ellos, y como signo de la nueva era, el poder político no es sino el tercer poder; una vez que se tienen a la vez el poder económico y el mediático, el político –como bien demuestra un personaje italiano- no es sino una mera formalidad.

Bertrand RussellLa lógica llevada hasta sus últimas consecuencias. Siempre he tenido la misma sensación después de leer a Bertrand Russell. La lógica llevada hasta sus últimas consecuencias con la ligereza y facilidad de un superman levantando un camión con una sola mano. Uno se puede perder en sus razonamientos logicistas de fundamentación de las matemáticas o sorprenderse del desparpajo con que se despacha con los presocráticos, pero cuando realmente crees entenderlo no puedes dejar de maravillarte de la valentía y fuerza de un espíritu libre que se abre camino con machete de lucidez, cordura y sentido común (y un aguijón de sorna inglesa que le hace a veces un pelín repelente, todo sea dicho). Le robé a Pilar de su mesilla de noche La conquista de la Felicidad, doscientas y poco páginas de edición de bolsillo. Un desmenuze de la tensión entre el ser y el querer ser, entre el ser y lo que quieren que seamos, revisando cada una de las facetas más importantes de la vida de una persona común: el regodeo en la infelicidad como estado del alma superior, la competencia, el aburrimiento, la fatiga (tan actual), la envidia, el sentimiento de pecado, la manía persecutoria (tan común) y el miedo al qué dirán (con internet, tal vez un poco menos?). Y tras ello, con un transfondo en el que creo percibir un eco de Fromm: the grounding, el esfuerzo, la resignación, el cariño, la familia, el trabajo. En suma, la entrega a lo externo de nosotros mismos, a la empresa en si misma que es la vida.. y en los momentos de pausa, una respiración profunda que te hace sentir desde los alvéolos hasta la tierra húmeda que sostiene nuestros pies.

siena_buen_gobierno1.jpgTengo que reconocer que era bastante escéptico ante la idea de leer los libros de la serie A very short introduction de Oxford University Press. Ero algo así como comer sopa de lata. Admitir que el afán de cada día castraba mis ansias –evidentemente no logradas- de ser algún día un hombre culto a la manera clásica, y que a la postre me veía reducido como cualquier quinqui hijo de vecina a leer este guía precocinada de cultura enlatada. Pero no ha sido así, y la Political Philosophy de David Miller ha sido un baño para el alma que a golpe de palabras abre horizontes. A partir de una breve disquisición sobre el fresco Del buen gobierno del Palazzo Pubblico de Siena, Miller te lleva en sólo 110 páginas desde la necesidad de preguntarse e investigar sobre los orígenes y efectos del buen y mal gobierno, a cuestiones sobre si es cierto que el gobierno como tal tiene efectos sobre nuestras vidas, y con artimaña de filósofo, al contestar a esa pregunta en principio trivial va desenmascarado todos los artilugios del gobierno: su legitimidad, el anarquismo, la democracia representativa y sus contradicciones, la injerencia de la autoridad en lo privado (podemos fumar?, no podemos? Debemos cobrar al fumador sus gastos sanitarios de cáncer de pulmón? o tal vez sea una sociedad mejor que tolere y sufrague esos deslices…) Y en ese viaje desgrana y analiza la idea de justicia a partir de una cita de Justiniano: consistencia, relevancia y proporcionalidad… Finaliza con un breve análisis sobre la justicia respecto a los grupos sociales, el feminismo, las minorías culturales y de ahí el salto a las naciones (permanecerán los estados? o son los estados necesarios para la justicia social..?) Cómo el mismo dice en una de sus páginas, una fascinante reflexión sobre las human interactions…

kaufmann.jpgCualquier organización humana es un conjunto de voluntades autónomas, encorsetadas en mayor o menor medida por una jerarquía de mando, redes de información y comunión de intereses. Y es la palabra autónoma lo que diferencia estas organizaciones de los mecanismos a los que la técnica doméstica nos tiene tan acostumbrados. Pulsas un botón y sin embargo la lavadora no tiene por que ponerse en marcha necesariamente. Gerald Kaufman fué ministro con el gobierno laborista desde 1974 hasta 1979. En la wikipedia dicen de él que fue este libro el que inspiró la serie “Yes, Minister” –yo la ví en la TV3 como “Sí, Primer Ministre”. Dicen que como El Principe de Maquiavelo se recomendaba a los reyes, How to be a Minister se recomienda a todos los miembros de un nuevo gabinete británico. Los escarceos inter pares que toda la lucha por el poder conlleva los deja el autor para la introducción. Los capítulos van desgranando la maquinaria de la administración civil británica y sus funcionarios (los ministros van y vienen, los secretarios permanecen). Esa masa informe de voluntades, inercias y reglas no escritas que en teoría está dispuesta a ejecutar las órdenes al instante y como un solo hombre, pero que en la practica es como un barco de vela, donde permanentemente hay que estar atento a donde sopla el viento, y donde un golpe de timón es siempre incierto. Capítulo a capítulo (una lista de comos: como hacer una ley, como operar en el parlamento, como recibir a una delegación, como operar el sistema, como estar en contacto con tu partido…) uno cree ir haciéndose la idea, casi por osmosis, de que es hacer política (policy and politics) . Me lo recomendó Bill Nuttall en su curso Introduction to Technology Policy, en la Judge Management School, y fue una delicia (el curso, sus clases y el libro).